¡Lo barato te puede salir carísimo! Así es como ignorar el servicio preventivo puede destruir tu auto
- Centro de Servicio Automotriz MIDAS
- hace 25 minutos
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¿Alguna vez has escuchado esa frase de “más vale prevenir que lamentar”? Bueno, en el mundo automotriz, esa frase no es solo un dicho, es una advertencia seria. Y si eres de los que postergan el servicio preventivo con la excusa de “todavía aguanta”, podrías estar a punto de cometer un error costoso. Saltarse este mantenimiento básico puede parecer un ahorro inmediato, pero en realidad es una bomba de tiempo que puede arruinar tu día, tu rutina y tu cartera.
Imagina salir tarde de casa porque tu auto no encendió, perder una entrevista, dejar a tus hijos plantados o quedar varado en plena carretera. Todo eso ocurre más seguido de lo que crees, y muchas veces por cosas que pudieron evitarse con un servicio preventivo a tiempo. Líquidos bajos, correas desgastadas, sensores descalibrados, frenos desajustados… son fallas silenciosas que no se ven venir hasta que ya es muy tarde. Y lo peor: repararlas cuesta 3, 5 o hasta 10 veces más que una revisión preventiva.
En los talleres escuchamos las mismas frases una y otra vez: “solo era un ruidito”, “se me olvidó checarlo”, “creí que era normal”. Pero ese “ruidito” terminó en grúa, y esa “olvidadita” costó miles de pesos. La mayoría de los accidentes o desperfectos mecánicos vienen de una sola raíz: descuido. Por eso insistimos tanto en que hagas tu servicio a tiempo, porque más allá del auto, está tu seguridad, tu tiempo y tu tranquilidad.
El servicio preventivo no es un lujo, es una necesidad. Es la diferencia entre seguir con tu vida sin contratiempos o convertir tu auto en una pesadilla mecánica. Así como te haces chequeos médicos para evitar enfermedades, tu auto también necesita revisiones para evitar desgastes, fallas o incluso accidentes. No es solo aceite o filtros, es detectar todo aquello que puede fallar mañana… hoy.
Así que, si realmente quieres que tu vehículo rinda, te lleve a donde necesitas sin imprevistos, y no te salga con sorpresas desagradables, no lo pienses más. Dale mantenimiento, escúchalo, atiéndelo. El servicio preventivo puede parecer un gasto menor, pero créeme, es la mejor inversión que harás para mantener tu vida y tu auto en movimiento.
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